Con el objetivo de fortalecer la gestión integral de los pasivos ambientales mineros y resguardar la salud de las comunidades expuestas, autoridades regionales suscribieron un convenio de colaboración que establece acciones coordinadas para identificar, priorizar y tratar sitios con potencial riesgo en el territorio.
El acuerdo reúne al Gobierno Regional de Atacama, las secretarías regionales ministeriales de Vivienda y Urbanismo, Minería, Salud y Medio Ambiente, junto al Servicio Nacional de Geología y Minería, consolidando una mesa de trabajo intersectorial orientada al manejo de relaves y otros pasivos presentes en zonas urbanas y periurbanas.
La iniciativa contempla un enfoque integral que prioriza la evaluación de riesgos, la implementación de medidas de mitigación o eliminación y la protección sanitaria de la población. Además, busca integrar criterios técnicos, territoriales y ambientales en la toma de decisiones para avanzar hacia soluciones sostenibles.
El gobernador regional, Miguel Vargas, destacó que el convenio refleja la voluntad institucional de abordar un problema que impacta directamente a la comunidad. La autoridad señaló que la existencia de relaves abandonados constituye una preocupación ambiental relevante y subrayó que el Estado ejercerá sus facultades para enfrentar la situación, junto con solicitar la colaboración de los responsables de estos depósitos.
Según lo informado por la seremi de Vivienda y Urbanismo, Rocío Díaz, en la región existen 138 relaves de distintas magnitudes con potencial impacto en la salud de la población. El trabajo intersectorial permitirá diagnosticar la composición de estos sitios, evaluar alternativas de remediación y definir acciones destinadas a reducir la exposición de las comunidades.
En el marco del convenio, la SEREMI MINVU asumirá la coordinación de la mesa técnica y promoverá la incorporación de restricciones e incentivos en los instrumentos de planificación territorial vinculados a áreas con relaves. Asimismo, impulsará procesos de recuperación de suelos urbanos mediante proyectos de saneamiento ambiental.
Por su parte, la Seremi de Minería mantendrá la articulación con actores del sector, mientras que la autoridad sanitaria aportará información y apoyo técnico desde el ámbito sanitario-ambiental. La Seremi del Medio Ambiente elaborará un plan regional de acción y desarrollará instancias participativas para identificar y priorizar sitios con presencia de contaminantes.
Desde el ámbito local, el alcalde de Copiapó, Maglio Cicardini, afirmó que la comuna enfrenta una alta concentración de relaves y comprometió la difusión del plan a nivel comunal, además de incorporar disposiciones en el plan regulador para facilitar la recuperación de suelos intervenidos.
El convenio comenzará a regir desde su suscripción y tendrá una vigencia inicial de cuatro años, con posibilidad de renovación según acuerdo entre las instituciones participantes.
