La Diócesis de Copiapó dio inicio formal a la causa de beatificación de Crisognomo Sierra y Velásquez, conocido como el “Padre Negro”, luego de recibir la autorización oficial desde el Vaticano que permite comenzar la fase diocesana del proceso.
La noticia fue comunicada durante una ceremonia encabezada por el obispo de Copiapó, Ricardo Morales Galindo, quien dio lectura a la carta enviada por el Dicasterio para las Causas de los Santos, documento que otorga el denominado nihil obstat, requisito indispensable para iniciar este camino.
Durante la actividad, el obispo calificó la jornada como un hito para la región, destacando que con esta autorización se podrá comenzar la recopilación de antecedentes, testimonios y posibles milagros atribuidos a la intercesión del sacerdote. Asimismo, hizo un llamado a la comunidad a aportar información que permita fortalecer el proceso.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades locales, entre ellas la delegada presidencial Sofía Cid, la alcaldesa de Caldera y el alcalde de Copiapó, además de representantes de la Iglesia y fieles de la región.
El proceso de beatificación contempla varias etapas. La primera corresponde a la declaración como “Siervo de Dios”, instancia que ya fue habilitada con la autorización desde Roma. Posteriormente, se avanza a “Venerable”, fase en la que se analizan en profundidad los antecedentes sobre su vida y virtudes. Para alcanzar el título de “Beato” se requiere la comprobación de un milagro, mientras que la canonización como santo exige un segundo hecho de carácter extraordinario.
El sacerdote Nelson Barrientos, encargado de la recopilación de antecedentes, subrayó la relevancia de este primer paso, indicando que posiciona al “Padre Negro” en un nivel especial dentro de la Iglesia, lo que impulsa a la comunidad a encomendarse a su figura y contribuir en la búsqueda de un milagro que permita avanzar en el proceso.
Desde la diócesis se destacó que la figura del “Apóstol de Atacama” trasciende el ámbito religioso, siendo reconocido ampliamente por su labor pastoral en la región, donde recorrió diversos sectores promoviendo la fe y la devoción, especialmente hacia la Virgen de la Candelaria.
